¡Multitudinario …!
Más de 20.000 peces se repartieron en las Murallas del Revellín
Nadie quiere perderse y probar el pez, el pan y el “Rioja” que se reparte el día de San Bernabé en las Murallas del Revellín y su entorno porque no se cabe en ninguna parte. Gente de toda edad y condición, niños, niñas, jóvenes, muchos jóvenes, que van entrando y les gusta, mamás con el bebé en la silla, adultos, mayores y extranjeros. Multitudinario reparto, con filas y más filas que rodeaban las murallas. Manda la tradición y, ”si hay que esperar, se espera”, era el comentario de un logroñés metido en edad que no se pierde un San Bernabé sin llevarse su pan, pez y vino. Otro año más y van la tira: la respuesta ha sido masiva. Es un acto grande y popular que no tiene parangón con ningún otro, acaso con el disparo del cohete de San Mateo. Los cocineros no daban abasto a freír peces, los voluntarios, muchos, por cierto, cortaban el pan y los vasos de vino salían a la vez, sin un respiro.
Reparto muy bien organizado. Desde las diez de la mañana, ya estaban los primeros, esperando para cumplir con el rito y las calles adyacentes que concluyen en el Revellín, sin poder dar un paso. Fue todo un espectáculo de buenas caras, alegría y sin enfados a la hora de guardar su turno. La Cofradía del Pez ya se tiene aprendido el montaje con filas que entraban y filas que salían con su pan, pez y vino, más contentos que unas pascuas. Hay familias enteras que siguen la tradición y no se pierden el rito, que es lo más que se puede decir.
Llegó la procesión y la ceremonia de la bendición para seguir su marcha mientras no ha cesado, por un instante, acercarse gente. ¿Cuántos?. Más de 20.000 peces, que es toda una proeza. El año 2027 seguro que la cifra irá en aumento con más niños, más cuadrillas, más jóvenes, más extranjeros, más familias y más logroñeses.



















.png)













